Plantando Mis propias Semillas de Pimiento Rojo

Resultado: ¡Sí se puede!

Plantar pimientos en casa sin comprar semillas por Internet es algo realmente fácil y sencillo.

Tanto a Vanessa como a mi nos encanta comer pimiento, particularmente pimiento rojo o pimiento verde, por lo que un día decidimos cultivar pimientos en casa.

Hoy, unas semanas más tarde, os voy a contar los pasos que hemos seguido y os voy a mostrar fotos de todo el proceso.

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¿Qué necesito?

Antes de empezar a meter mano al huerto, deberás pasarte por un supermercado (a poder ser ecológico) y comprar un pimiento. Este pimiento será el que de fruto a los próximos, por lo que procura coger uno firme, de un color agradable y que veas con buena pinta.

  • Un pimiento
  • Un cuchillo
  • Una bolsita de plástico
  • Bandeja para secar las semillas
  • Algodón
  • Un potecito de cristal (un yogur también sirve)

Coge el pimiento y córtalo de forma que quede el rabito junto a las semillas de la siguiente forma:

 

Preparación de las semillas

Este paso es importante. Rasca las semillas con cariño, porque pueden salir disparadas por toda la mesa y puedes perder muchas. Permite que las semillas caigan sobre un trozo de papel o bandeja lisa.

Una vez bien rascadas, sitúa la bandeja con las semillas de pimiento en un lugar cálido para que se sequen. Evita las corrientes de aire y el sol directo. En mi caso las metí dentro de un armario de una habitación que usamos poco.

Así deberían estar varias semanas, hasta que estén secas. Yo las tuve 4 semanas en Abril y han crecido todas las que planté.

Germinación

Ahora viene lo divertido. Coge el pote de cristal o el yogur y pon un trozo de algodón mojado junto a un par o tres semillas. Puedes repetir el mismo proceso varias veces para tener varias plantas. En la foto veréis que estoy usando una trasplantadora orgánica, es un poco más incómodo de usar porque se debe preparar bien la mezcla de sustrato y si las semillas de pimiento no crecen tendré que volver a repetir el proceso.

Os recomiendo usar el pote de plástico, porque si la semilla no germina se puede probar con otra nueva sin que suponga mucho esfuerzo.

Mantén el algodón húmedo pero no empapado. No te pases con el agua.

Al cabo de una semana, quizás un poco más, la planta debería empezar a germinar y verás que aparece un rabito a la semilla. Genial, está yendo muy bien.

Si no ha crecido, ten paciencia, puede tardar un poco más. Si ves que pasadas tres semanas todo sigue igual, vuelve a empezar el proceso de nuevo.

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En la foto podemos apreciar varias verduras y hortalizas. La primera fila son pimientos rojos, la segunda pimientos verdes y la tercera zanahorias.

Trasplante

En muchas ocasiones oiremos decir que “a las plantas no les gusta que las trasplantes” o “la planta se estresa”. Es cierto. Especialmente las zanahorias, no llevan bien esto de moverlas de una maceta a otra, por eso es recomendable trasplantar la semilla germinada directamente a la maceta en la que va a crecer.

Puedes comprar sustrato por menos de 5 euros en cualquier herboristería, ellos te recomendarán la más adecuada. Yo uso 60% fibra de coco y 40% humus de lombriz.

Llena la maceta con el sustrato y haz un pequeño agujero de unos 2 o 3 cm de ancho por unos 2 o 3 cm de profundidad. Deja el espacio suficiente para la planta que está germinando.

Simplemente deberás coger suavemente el algodón húmedo y ponerlo en el agujero que acabas de hacer. Si lo prefieres, puedes trasplantar únicamente la semilla. Como prefieras.

En el caso de los que usamos una trasplantadora orgánica bastará con enterrarla entera en el sustrato.

Riego

El riego de una pimiento es sencillo. Los pimientos quieren agua en abundancia. Comparado con el resto de frutas u hortalizas de nuestro huerto, el pimiento es una planta que quiere agua.

Riega los pimientos de forma constante.

Abono y nutrientes

Existen infinidad de abonos y nutrientes para tus pimientos. Puedes acercarte a tu tienda más cercana y preguntar qué tipos de abonos recomiendan.

Puedes dar nutrientes a tus pimientos con unas pastillas que se clavan en la tierra y aportan las vitaminas y minerales necesarios. Estas pastillas se derriten poco a poco con el agua del riego y permiten revitalizar tus plantas. – Así es como aporto nutrientes a mis pimientos –

También puedes añadir abono líquido al agua antes de regar y poco a poco ir aportando fertilizante. Ten cuidado con las dosis que marca el fabricante. – Este tipo de abono es algo más barato –

Apoya a la comunidad

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